Entrevista a Hilario Blasco Fontecilla:”Los menores con TDAH no estudian no porque no quieran, sino porque no pueden”

hilario, educacion emocional, inteligencia

Hilario Blasco, investigador, profesor, psiquiatra infantil y Doctor Cum Laude, entre otras cosas, pero ante todo una persona que aporta y que trabaja por el bienestar infantil.

Hola Hilario, cuéntanos algo de tí

Como clínico, soy Psiquiatra de la Infancia y Adolescencia en el Hospital Universitario Puerta de Hierro, y también de algunos centros terapéuticos de Consulting Asistencial Sociosanitario. Me formé como Psiquiatra en el Hospital Ramón y Cajal y me especialicé en Psiquiatría de la Infancia y Adolescencia en el Instituto Psiquiátrico de Londres. Como docente, soy Profesor Asociado de Psiquiatría de la Universidad Autónoma de Madrid. Como investigador, soy Jefe del Grupo de Investigación Traslacional en Salud Mental del IDIPHIM-Puerta de Hierro. En estos momentos participamos en diferentes estudios, principalmente centrados en la conducta suicida, el maltrato en la infancia y adolescencia y sus consecuencias, y el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad -TDAH-.

¿Podrías explicarnos qué son las funciones ejecutivas y por qué hay niños que las tienen dañadas?

Son un conjunto de habilidades o funciones cognitivas que, cuando no están alteradas, permiten que nuestras acciones, dirigidas a conseguir unos objetivos, sean eficientes. Dentro de las funciones ejecutivas se incluye la activación –iniciación, organización y priorización de las acciones-, enfoque –capacidad para concentrarse y cambiar la atención entre tareas-, esfuerzo, regulación de las emociones, memoria de trabajo, inhibición y monitorización de la acción, resolución de problemas, y toma de decisiones, entre otras. Por ejemplo, cocinar una tortilla de patata puede parecer algo sencillo, pero implica la realización de una serie de actos secuenciales para cuya realización adecuada es fundamental que las funciones ejecutivas “trabajen” adecuadamente.

Muchísimos padres de niños con TDAH son ‘supervivientes’ del TDAH

Respecto a por qué algunos niños las tienen dañadas, aunque generalmente la disfunción ejecutiva se asocia al TDAH, no siempre es así. Podríamos decir que los trastornos neurológicos y psiquiátricos que afectan principalmente al área prefrontal de ambos hemisferios cerebrales se suelen relacionar con la disfunción ejecutiva.

¿Cómo puede saber un padre si su hijo tiene afectadas las funciones ejecutivas?

Se puede sospechar ante la falta de organización y planificación, autoregulación, inhibición de respuestas cuando es necesario, o la falta de anticipación o establecimiento de metas. Pero no es habitual que un padre venga a consulta con esa demanda. Generalmente, somos los profesionales quienes nos damos cuenta de la disfunción ejecutiva en chavales que han sido derivados bien por un mal rendimiento académico o por otro motivo de sospecha, que generalmente es la hiperactividad o la falta de atención, pero también puede ser la falta de organización.

Ante la sospecha clínica, sería adecuado realizar una evaluación neuropsicológica que incluya algunos cuestionarios subjetivos, como el inventario para la calificación del comportamiento de funciones ejecutivas -Behavior Rating Inventory of Executive Funtion, BRIEF-, y sobre todo, objetivos, como la batería para la evaluación neuropsicológica de las Funciones Ejecutivas -ENFEN-.

¿Qué es el trastorno por déficit de atención e hiperactividad?

Se trata, más que de un trastorno, de un síndrome. Es decir, de un conjunto de trastornos de origen neurobiológico de origen hereditario, que probablemente deriva de la combinación de genes que se activarían, en mayor o menor medida, por una serie de elementos medioambientales tempranos, como puede ser una ligera hipoxia perinatal o que la madre haya fumado durante el embarazo, entre otros.

Es muy frecuente que uno o dos de los padres tengan síntomas o incluso también TDAH. En consulta, me gusta decir a los residentes: “Ante la sospecha de TDAH en un chaval, sobre todo si existe el componente hiperactivo-impulsivo, mírale las manos a los padres y pregúntales si son fumadores o toman café en exceso”. Muchísimos padres de niños con TDAH son “supervivientes” del TDAH y te cuentan historias tremendas, como por ejemplo, haber sido atados a la silla en la escuela porque no podían parar quietos. Muchos de estos padres se automedican con café, bebidas excitantes y tabaco. Y muchos siguen teniendo síntomas aislados de TDAH o incluso el TDAH completo.

El TDAH no es un problema de educación, sino hereditario

Por otra parte, aunque algunos elementos medioambientales, como por ejemplo, una educación negligente, pueden empeorar el pronóstico del TDAH, no son la causa del TDAH. El TDAH no es un problema de educación, sino hereditario, como lo son la altura o el color de los ojos.

Las personas que lo padecen presentan un número importante de síntomas principalmente en tres áreas –hiperactividad, impulsividad, e inatención- que les causa problemas en las áreas social, familiar, o escolar-laboral de manera sostenida en el tiempo. El TDAH es la patología de salud mental más frecuente en la infancia y adolescencia.

¿Cómo es el día a día de un niño con TDAH?

Depende de muchos factores, ya que hay tantos TDAH como niños que lo padecen. Y va a depender mucho del entorno. Por ejemplo, un niño con TDAH en el que se le hace adaptación curricular es seguro que va a sacar mejores notas y va a tener una mejor autoestima que sí, por el contrario, no se le hace la adaptación, se le deja en las últimas filas y se le abronca y señala lo vago que es. Lo mismo ocurre en casa: todo mejora si alguno de los padres entiende que lo que le pasa a su hijo es un problema y no que su hijo es un “vago” o “está en las nubes”.

Los niños con TDAH suelen tener un pobre control sobre sus emociones

En líneas generales podríamos decir que, en las sociedades occidentales suelen ser niños que no pueden dar el 100% de su potencial. Es como si su cerebro fuera un ferrari… pero sin ruedas. Necesitan a los padres, educadores, amigos, y profesionales para ponerles esas ruedas y que puedan desplegar todo su potencial. Pero no sacaría una regla general. En consulta vemos generalmente a los menores con TDAH que no van bien, sea cual sea la razón. Pero seguro que hay muchos menores con TDAH que son “funcionales”, están bien adaptados, y no requieren de ser tratados por un psiquiatra o psicólogo.

¿La regulación emocional puede verse afectada en niños con disfunciones en las funciones ejecutivas o con TDAH?

Aquí es importante puntualizar que no hay que confundir las funciones ejecutivas con el TDAH. Muchos niños con TDAH no tienen alteradas las funciones ejecutivas, y viceversa. Hay mucha comorbilidad entre el TDAH y las funciones ejecutivas alteradas, pero no son lo mismo. Hay muchos otros trastornos neuropsiquiátricos que alteran las funciones ejecutivas.

Dicho esto, la regulación emocional puede ser considerada una función ejecutiva per se. Los niños con TDAH suelen tener un pobre control sobre sus emociones y muy baja tolerancia a la frustración, es decir, una disregulación emocional, que también es típica del trastorno límite de la personalidad. Esta inadecuada regulación emocional se puede mostrar de manera internalizada –mal humor, tristeza- o externalizada –agresividad, ira-. De hecho, cada vez más autores señalan que la disregulación emocional debiera ser considerada como un síntoma nuclear del TDAH.

¿Cómo pueden ayudar los padres a un niño con TDAH?hilario TDAH, inteligencia, educacion

De muchas maneras. En primer lugar, aceptando que mucho del comportamiento de su hijo tiene que ver con su TDAH. A veces es difícil establecer qué es debido al TDAH y qué no lo es. Pero es importante que no se “moralice”. Si el niño se muerde las uñas, pierde cosas, le falta programación, le cuesta estudiar… probablemente es por el TDAH, no porque quiera fastidiar a nadie. Los menores con TDAH no estudian no porque no quieran, sino porque no pueden.

Un ejemplo que suelo poner en consulta es el siguiente: si alguno de los padres de los menores con TDAH tiene gafas, le pido amablemente que se las quite. Acto seguido le pido que me lea algo. “No puedo” responden. Les insisto: “Lean, por favor”. “No puedo”, me responden algo incómodos, y añaden “es que para eso llevo gafas”. “Eso mismo le pasa a su hijo… su hijo no estudia o no para quieto, no porque no quiera hacerlo, sino porque no puede”, les respondo. Es importante que visibilicen, que sientan que gran parte del comportamiento de sus hijos es automatizado, y que sin el tratamiento adecuado, poco pueden hacer para modificarlo.

¿Cómo surgió el proyecto “Jaque mate al TDAH y en qué consiste?

Aunque resulte “gracioso”, la realidad es que surge en la ducha, oyendo el programa de Pepa Fernández “No es un día cualquiera”. En el 2012, Leontxo García dirigía un magnífico espacio radiofónico en RNE centrado en el mundo del Ajedrez. Aquel día hablaba sobre un programa terapéutico dirigido por Juan Antonio Montero sobre el uso terapéutico del Ajedrez en reclusos. Mi cerebro enseguida se preguntó si el Ajedrez podría servir como herramienta terapéutica para el TDAH, ya que es conocida la elevada prevalencia de TDAH en la población reclusa. Salí “escopetado” de la ducha para comprobar en el PUBMED –el repositorio dónde los científicos buscamos información- con las palabras “chess AND ADHD”. No había nada. Pensé en qué es el Ajedrez y mi experiencia con el mismo en la infancia. Inmediatamente supe que tenía que hacer un estudio sobre este tema.

Los niños con TDAH mejorarán sus habilidades cognitivas con actividades lúdicas interactivas en torno al Ajedrez

El proyecto consiste en la introducción del Ajedrez como complemento al tratamiento habitual del TDAH. Es decir, se trata de añadir, no de substituir. En estos momentos estamos realizando “Jaque Mate al TDAH II”, con un diseño casos-control, aleatorizado, lo cual nos permitirá responder a algunas preguntas como si influye la manera de enseñar Ajedrez, el número de horas de práctica o si un abordaje más intensivo son eficaces para tratar el TDAH. Además, hemos incluído un cuestionario para medir las funciones ejecutivas.

Asimismo, estamos desarrollando conjuntamente con Smartick una aplicación informática basada en el Ajedrez para tratar a las personas con TDAH. Estamos convencidos que esta herramienta, cuya versión beta va a estar en breve disponible, va a marcar un antes y un después en la rehabilitación del TDAH en el marco del tratamiento multimodal del TDAH. Así, los niños con TDAH mejorarán sus habilidades cognitivas con actividades lúdicas interactivas en torno al Ajedrez.

¿Qué es el ajedrez terapéutico y cómo y a quién puede ayudar?

Es el uso del Ajedrez dirigido a un fin terapéutico y no deportivo. Es decir, el fin último no es ganar, sino de manera lúdica, rehabilitar cognitivamente, por ejemplo, las funciones ejecutivas, pero también la atención, diferentes tipos de memoria, etc. Dado que las funciones ejecutivas están “dañadas” en numerosos trastornos mentales, parece obvio pensar que el Ajedrez se podría usar en numerosos trastornos mentales. Lamentablemente, la evidencia científica es muy escasa y se limita a la esquizofrenia, el daño cognitivo secundario a las drogas, las demencias, y ahora, el TDAH. Pero incluso en estos cuatro trastornos, la evidencia científica es aún muy escasa.

Aún hay personas que dudan de que el TDAH existe. ¿Qué les dirías?hilario, educacion emocional

Puedo entender que personas sin formación específica en TDAH y que creen todo lo que leen en lnternet, duden de la existencia del TDAH. Lamentablemente, mucha de la información en Internet es simple y llanamente, basura. Hoy en día, el problema no es el acceso a la información, que es masiva, sino el filtrado de la misma.

¿Qué es realmente verdad de lo que leemos en Internet? Hablo de este problema en mi ensayo “Hacia un mundo feliz” que saldrá en breve publicado en libros.com En el mismo, por cierto, defiendo la existencia del TDAH, aunque denuncie la medicalización de muchos otros trastornos mentales.

Más grave me parece que académicos que no han visto un paciente con TDAH en su vida, se atrevan a realizar tal afirmación. Más grave aún es que haya profesionales clínicos que sean incapaces de reconocer su existencia. A estos dos colectivos les diría que vengan a mi consulta o a la de cualquier otro especialista en TDAH. Aunque dudo que lo hagan.

Los menores con TDAH no estudian no porque no quieran, sino porque no pueden

Recientemente ha estado rotando en mi consulta uno de los principales historiadores de la Psiquiatría vivos, el Dr. Edward Shorter. Yo aprendí un montón de él. Y él se fue encantado. Sospecho que su visión sobre el TDAH fue modificada con lo que vio en consulta. Dudo que después de un mes oyendo las historias de niños y adolescentes con TDAH y sus familias los académicos o profesionales que dudan del TDAH sigan pensando lo mismo. Si lo hicieran, estaría aún más preocupado.

¿Hay alguna forma de reparar el TDAH o es para siempre?

¿Se cura la dislexia? No. Pero con el tratamiento de elección –logopedia-, las personas con dislexia pueden mejorar sus habilidades lingüísticas y alcanzar todo su potencial. Pues algo similar pasa con el TDAH. Algunos síntomas pueden mejorar naturalmente, incluso sin hacer nada, como la impulsividad e hiperactividad, que mejoran con la edad en muchos casos. El caballo de batalla es, sin embargo, el déficit de atención. Si no se trabaja específicamente a través de la rehabilitación cognitiva, es más complicado que evolucione positivamente.

El tratamiento multimodal lo que hace es mejorar el pronóstico del TDAH, de manera que muchos niños con TDAH se terminen convirtiendo en adultos “normofuncionantes” y desplieguen todo su potencial. Pero hay que reconocer que tenemos mucha tarea por delante, sobre todo en el ámbito del diagnóstico precoz y la rehabilitación cognitiva.

Es posible que haya padres que tienen un hijo con TDAH, que estén conociendo ahora tu trabajo. ¿Hay alguna recomendación que puedas darles?

Sí. Que se olviden de los prejuicios y se asesoren por un profesional experto. Mire. Le voy a poner un ejemplo. Un estudio epidemiológico danés recientemente publicado en Lancet encontró que los niños, adolescentes y adultos que tenían TDAH tenían una tasa de mortalidad mayor –generalmente por accidentes-, aproximadamente del doble que la población sin TDAH. Además, esa mortalidad elevada era particularmente acusada en el sexo femenino.

En un estudio posterior, estos autores demostraron que cuando se introducía el tratamiento farmacológico, la mortalidad bajaba un 43%. Pues bien. Si usted va con su hijo y el Pediatra le dice que su hijo tiene una infección de garganta y que, si no le pone tratamiento antibiótico, su hijo tiene el doble de posibilidades de morir, ¿qué haría? Yo tengo bien claro que mi hija tomaría el antibiótico.

Respecto al uso terapéutico del Ajedrez en el TDAH, les diría que hay que ser cautos. Algunos padres vienen a consulta pensando que jugando a Ajedrez se va a evitar la medicación. Ojala fuera así, pero no lo es, salvo en algunos chavales con TDAH leve. Ahora mismo, el único estudio publicado sobre este tema hasta el momento es nuestro artículo publicado en Revista de Psiquiatría y Salud Mental que es un estudio piloto que se puede descargar gratuitamente y que presenta numerosas deficiencias metodológicas.

Ahora mismo estamos realizando “Jaque Mate al TDAH II” para suplir algunas de esas carencias. Por ello, les diría que sigan las recomendaciones de su profesional de referencia. Y si alguno de ellos está interesado en introducir el Ajedrez dentro del tratamiento multimodal de sus pacientes, nosotros estaremos encantados en trasmitirle nuestra experiencia y en asesorarles.

Muchísimas gracias Hilario por dedicarnos parte de tu tiempo, por ser tan generoso en tus palabras y por aportar tanto al bienestar infantil. Un abrazo y hasta la próxima.

 

firma2

Te podría interesar.

1 comentario

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


*