Caballos para reparar y cuidar la Educación Emocional

portada caballo equinoterapia

Entrevista a Susanna Giménez: Cada uno mejora en aquello que está dispuesto a mirar”.

Hola Susanna, cuéntanos algo de ti

Soy madre de dos hijos, diplomada en Educación Social, que es mi vocación, licenciada en Antropología, que es mi pasión y Equinoterapeuta, que es mi pulso vital. Hace tres años me fui a vivir al monte, a una hora de Barcelona, porque sentí que la ciudad ya no era mi lugar, a pesar de que adoro su luz y la vida que aún conservan algunos barrios. También tengo un vínculo muy especial con ella dado que mucha de la gente que quiero sigue viviendo allí, pero necesitaba pisar tierra y ofrecer a mis hijos una vida más libre.equinoterapia, caballo, educacion, emociones

Una decisión importante. Equinoterapeuta y educadora de menores tutelados… ¿Cómo es compaginar ambos trabajos?

En realidad son el mismo, cambia el escenario pero el trabajo de acompañamiento sigue siendo igual. El año pasado solicité una reducción de jornada para poder compaginarlos a nivel logístico y ¡listo!

¿Cómo es el trabajo que realizas con menores?

Trabajo en un EAIA -Equipo de Atención a la Infancia y la Adolescencia-, son equipos formados por profesionales de la psicología, la pedagogía, el trabajo social y la educación social y están distribuidos por todo el territorio de Catalunya. Reciben casos en situación de desamparo o en riesgo de estarlo que se detectan desde los Servicios Sociales Básicos, las instancias judiciales o policiales o la Dirección General de Atención a la Infancia y la Adolescencia.

Se hace un diagnóstico, la valoración de los menores y su entorno socio familiar y se propone la medida más adecuada para cada caso, elaborando planes de mejora, realizando el seguimiento y el tratamiento una vez aplicadas las medidas propuestas, tanto si están en el núcleo familiar, en un centro o en una familia de acogida.

¿Es duro tener tanta responsabilidad?caballo, educacion emocional

En realidad, no es más duro que cualquier otro puesto, cada lugar tiene su dificultad y plantea un reto personal a trabajar. Lo que está claro es que somos nuestra propia herramienta de trabajo, trabajamos con material sensible y es importante tener claro siempre quién es el sujeto de la intervención, realizar una labor personal que impida estar proyectando todo el tiempo, así como evitar los juicios de valor, ser conscientes de los propios introyectos etc…

“Un pueblo con buena educación emocional es inteligente, hábil, sano y tenaz, pero sobretodo, feliz y asertivo”.

Es básico tener claro tu encargo, lo que depende de una y lo que no y después de dar lo mejor de ti en cada momento, aceptar la realidad tal y como es. Trabajar desde el potencial de cada persona teniendo en cuenta sus limitaciones y situación personal.

Este trabajo te pone delante un espejo inmenso que refleja también tu historia de vida en relación a la gestión emocional, tu sistema familiar y tus trabajitos pendientes, depende de cada uno cogerlo o mirar hacia otro lado.

¡Qué necesaria es una buena gestión emocional para estar bien! ¿Nos podrías contar algo sobre el proyecto de Educación Emocional que has llevado a cabo con niños de primaria? ¿En qué ha consistido? ¿Qué resultados has observado?

Los menores venían derivados por los Servicios Sociales de Caldes d’Estrac, Barcelona, y era un grupo de 7 niños entre 11 y 12 años. No quise saber nada a cerca del motivo de la derivación para no emplear juicios previos y dar la posibilidad al grupo de empezar desde cero en un espacio capaz de sostenerlos y aceptarlos tal y como eran.

Las sesiones consistían en un trabajo de aula de 45 minutos sobre Inteligencia Emocional y luego recogíamos a los caballos para realizar diversas actividades, básicamente pie a tierra en pista, excursiones y dinámicas varias de las que luego sacábamos conclusiones a cerca de nuestra gestión emocional: desde el plano simbólico, la sutileza o totalmente dirigidas en función del momento y el objetivo marcado.

caballo, niñoLa evolución fue muy buena, el nivel de motivación fue en aumento a medida que avanzaba el proyecto, en casa las familias detectaban menor nivel de estrés y ansiedad, y en la escuela los tutores alertaban de una tranquilidad inusual durante toda la semana de la mayor parte del grupo. El objetivo básico era que los chicos integraran el concepto de “manada” con todo lo que eso supone: cooperación, sentimiento de pertenencia, apoyo, empatía, colaboración, asertividad, etc.

Pasamos por tres fases de construcción de esta “manada”: una primera de conocimiento, una segunda plagada de conflictos y una tercera dónde todo fue tomando lugar y cada uno recogió las limitaciones propias y pudo sostener también las ajenas, desde dónde cada personita estaba preparada para hacerlo.

¡Qué proyecto más bonito! Susanna, cuéntanos… ¿Qué es la equinoterapia?

La Equinoterapia es una herramienta psicoeducativa que ofrecen las TAC’s -Terapias asistidas con caballos- y que puede ser con enfoque social, emocional, terapéutico etc…, el caballo es el medio para trabajar unos objetivos con un grupo o una persona desde el paradigma del profesional y la disciplina que lo apoya.

“Tener delante un caballo que no emite juicio ni valor es una oportunidad para afrontar tus dificultades y miedos”.

Lo más destacable es la figura del caballo como vehículo para el trabajo interno, es un animal extremadamente sensible que requiere de un lenguaje no verbal muy importante y que muestra generosidad siempre ante nuestras necesidades. Además los clientes pueden trabajar con él sin manifestar esa necesidad o tener conciencia de dificultad.

El “aquí y ahora” es otra premisa fundamental que aparece de manera transversal en todos los trabajos y aprender algo así ya es sanador per se. El entorno natural en el que están los equinos es también un aspecto fundamental para los usuarios porque ofrece esa “tierra” que no tienen las grandes ciudades y que tanto bienestar aporta a todo el mundo.

¿Qué ha supuesto para los adolescentes tutelados con los que trabajas el haber podido realizar sesiones de equinoterapia?

Habría que preguntarles a ellos pero creo que ha supuesto poder formar parte de algo, sentirse parte de una “manada” con todo lo que eso supone, tener delante un caballo que no emite juicio ni valor es una oportunidad para afrontar tus dificultades y miedos, dudas e interrogantes sin la presión de los servicios que gestionan tu caso, tu vida y tu familia.

Estar en un entorno como el parque natural en el se encuentra ubicado Horseway y disfrutar de los equinos es una oportunidad única que se les pone delante a los adolescentes y luego cada uno escoge hasta donde quiere aprovecharla, cogiendo el miedo de la mano, como los valientes. Para mi es un privilegio.

Susanna, también trabajas en la reparación del vínculo entre madres e hijos tutelados. ¿Enqué consiste él trabajo? ¿Alguna estrategia que quieras compartir?

Este proyecto lo comparto con un psicólogo del CSMA -Centro de Salud Mental de Adultos- llamado Toni Gracia, de Badalona, y lo diseñamos para trabajar la reparación del vínculo entre madres e hijos que habían sufrido separaciones tempranas o que presentaban algún tipo de trastorno en éste. A través del cuidado del caballo y del vínculo con él, las familias han podido cuidar también el propio, desde lo vivencial y lo simbólico.caballo, equinoterapia

Las sesiones eran quincenales y cada familia disponía de un caballo para trabajar en su cuidado, manejo o realizando actividades varias con el objetivo puesto en ese vínculo.

Tanto en este proyecto como en los dos anteriores, un pre test y un post test de valoración nos ha proporcionado una información más empírica de evaluación para los objetivos iniciales y las hipótesis de trabajo.

Estrategia a compartir no se muy bien que decir…, se trataría de conocer mínimamente a las familias y tener un proyecto diseñado, pero también la flexibilidad de ir viendo las necesidades del grupo y mantener los ojos bien abiertos para redirigir el enfoque cuando sea necesario.

¿Cómo crees que deberíamos de cuidar el vínculo madre e hijo para que este no se dañe y se deteriore?

Viviendo el aquí y el ahora, cerrando, en la medida de lo posible, las heridas y las deudas familiares que heredamos y que no se pudieron sanar en su día, con amor y paciencia; pero sobretodo con conciencia.

Joan Garriga dice que el secreto de la felicidad es la conjugación entre el amor, la conciencia y la valentía; es una buena síntesis para esta respuesta.

¿Cómo funciona la equinoterapia en personas con daño emocional?

Funciona igual que con cualquier otro perfil: hay un entorno natural favorecedor, un caballo con sensibilidad y capacidad para ponerte delante algo de ti mismo, un sujeto con un potencial de transformación y deseos propios y un profesional que actúa de facilitador.

¿Qué personas crees que deberían de beneficiarse de la equinoterapia?

Todo aquel que quiera disfrutar de un entorno natural, del contacto con los caballos y tenga ganas de explorar algo de si mismo. De dar luz a sus sombras, de estar en el mundo con conciencia sobre lo que quiere y necesita, acercarse a sus propias limitaciones desde el amor y la comprensión así como empoderarse de sus capacidades.

Susanna… ¿Cómo es ver que con ayuda de un caballo una persona puede mejorar?

El caballo es el medio, cada uno mejora en aquello que está dispuesto a mirar. En el caso de los menores, la motivación hacia el proyecto es básica para esta mejora, lo bueno de trabajar con equinos es que las resistencias son mínimas porque el sujeto siente que siempre será aceptado y que el caballo será justo y honesto haga lo que haga.

A nivel personal, cuando puedo palpar esa mejora que a veces está sincronizada con el momento y en otros casos debo tomar distancia para verla, siento bienestar, satisfacción y agradecimiento.caballo, equinoterapia, educacion

¿Hay alguna otra cosa que te gustaría añadir?

Si me lo permites, me gustaría aprovechar esta oportunidad para reivindicar el trabajo que hacemos a través de la Equinoterapia y que tanto esfuerzo nos supone costear económicamente. Los menores tutelados siempre están a la cola de las oportunidades sociales y por una vez, debería ser más sencillo conseguir financiación para dar continuidad a este tipo de proyectos que llevamos a cabo tantos profesionales con vocación y emoción, a pesar de las dificultades que todo eso conlleva y del desgaste personal que supone esa búsqueda constante. Ellos lo merecen. Nosotros también.

No olvidemos que son el futuro de nuestro pueblo y que un pueblo con buena educación emocional es inteligente, hábil, sano y tenaz. Pero sobretodo, feliz y asertivo.

El momento más emocional de la semana para Susanna es…

Cuando recojo a mis hijos de la escuela y siento que “todo es tal y como debe ser.”

Muchísimas gracias Susanna por ser tan generosa en tus palabras y por compartir tu experiencia con Educación Emocional.

Gracias a ti Izaskun, y gracias a Marta Diez por ser tan generosa y honesta.

A Toni Gracia porque me abrió las puertas de su casa desde el primer día.

A Marian por pasarme el testigo.

A Melín y Horseway por ofrecerme la primera oportunidad.

A Nuria Xandri por confiar en mi desde la intuición.

A todos y cada uno de los caballos con los que he trabajado, porque cada uno me ha enseñado algo único y siempre me han dado la opción de cogerlo o posponerlo para cuando estuviera preparada. Gracias.

 

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3 comentarios

  1. Hola Izaskun: Ayer supe que habías tenido la iniciativa de crear este blog, y hoy mismo me he puesto a buscarlo en la red y… ¡aquí me tienes!

    Me convierto desde hoy en un seguidor de tus aportaciones, seguro que muy interesantes.

    Ánimo y gracias por compartir tan generosamente tus conocimientos y reflexiones.

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