Claves fáciles para mejorar su bienestar emocional

Sobre el bienestar emocional

El bienestar emocional no es algo pasajero, no es algo del momento. No es una emoción puntual de “qué bien me encuentro”, de “qué bien me siento”. Cuando se tiene bienestar emocional, permanece en el tiempo. Se siente. Se siente tanto, que no se duda de que se tiene.

El bienestar emocional es un equilibrio emocional. Es saber que todas las emociones valen, pero que hay que “bailar” en ellas para que no dañen, para que no “rompan” el equilibrio. Es creer en uno mismo y tener la seguridad de que si sentimos tristeza hoy, mañana habrá pasado.

Es quererse, es aceptarse. Es saber que la felicidad existe y se toca no por ausencia de tristeza, de enfado o desilusión, si no porque sabemos reconducir y gestionar lo que nos daña superándonos y encontrando lo que nos agrada y devuelve las emociones que nos hacen sonreír.

Mi hijo y su bienestar emocional

El bienestar emocional es estar siempre, aún sin estar. Es tratar bien, cuidar con cariño. Es nutrir. Es no quedarse con lo asistencial, si no hacerle ver que te importa, que para tí siempre será importante. Es eliminar gritos, cachetes y castigos y sustituirlos por abrazos, por caricias, por palabras, por juegos que enseñan y por compañía. Es dar sin esperar recibir. Es cuidar, mimar, acompañar, guiar, entender, sentir, emocionarse.

Es enseñarle a quererse. El bienestar emocional es sembrar confianza, es cuidar la autoestima.  Es enseñar a ser positivo, a tener recursos, a buscar alternativas. Es enseñar que rendirse no es una opción. Es enseñar a valorar, es ser resiliente, es tener sentido del humor. Es mostrar que todas las emociones valen.

Es enseñar a gestionar las emociones y a entender, que en su equilibrio, está el bienestar. Es sonreír, es dormir bien porque se está satisfecho con uno mismo… y con la vida. Y sobre todo, es cuestión de actitud, es interiorizar… que quién cree que puede… podrá.

 “Ingredientes” que ayudan a “tocar” el bienestar emocional

Educación emocional

Ofrecer una educación emocional que optimice la inteligencia emocional.

Apego seguro

Tener una relación de apego seguro en la primera infancia predispone y da las bases, para lograr un mayor bienestar emocional a corto, medio y largo plazo.

Aceptación

Aceptarse a uno mismo, con sus virtudes y sus defectos, con sus aciertos y sus errores, con su imagen, con su forma de decir y de hacer.

Autoconcepto

Tener un concepto positivo de uno mismo como paso previo a lograr una buena autoestima.

Autoestima

Quererse, no siempre es fácil pero si necesario para “abrazar” el bienestar emocional.

Resiliencia 

Una buena capacidad de adaptación y de superación, de recuperarse ante situaciones adversas, traumáticas o stresantes, posibilitará un mayor bienestar emocional.

Regulación emocional 

Sentir cada emoción sabiendo que todas valen. Saber que el impulso no es buen consejero y que cada emoción surge como respuesta a una vivencia, que tiene un por qué y una forma adecuada de situarse ante ella. Es un trabajo que puede durar años, pero siempre es más fácil educar que reeducar.

Puedes escuchar el podcast aqui:

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4 comentarios

  1. Muy de acuerdo contigo. El bienestar no es obligarse a estar siempre bien.
    Es disfrutar esos momentos especiales pese a las circunstancias que nos rodean. Gestionar nuestras emociones.
    un saludo desde Barcelona 🙂

  2. Pingback: Bitacoras.com

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