¿Cómo y cuándo nace el vínculo de un bebé??

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Mamá, te siento. Te noto. Sé que estás aquí, conmigo. Puedo notar cómo te mueves, puedo escucharte y sentir todo lo que tú sientes. No se trata sólo de crecer, de alimentarme. No mamá, no te equivoques. Esto es mucho más, un vínculo y una conexión tan grande que somos uno. Que si tú te hundes, me hundo contigo, que si tú sufres, sufro contigo, que si sonríes, sonrío contigo.

Aún no te has dado cuenta, que no se trata sólo de que me llevas contigo. Se trata de que ahora mismo soy tú, y tú eres yo, porque somos uno. Tan unidos, tan conectados, tan uno sólo, que cada pequeña cosa cuenta.

 

 Cuenta si estás tranquila, porque así lo estoy yo. Cuenta si estás feliz, porque así lo estoy yo. Conozco tus gustos. Sé si prefieres el dulce, el salado o el picante, si te gusta bailar, si te gusta el pop, el rock o el house. Pero aún sé más, se cómo te sientes en cada momento, porque así me siento yo.

 

Tus emociones son las mías. Cuando te preocupas, me preocupo contigo, cuando sonríes, sonrío contigo. Sólo que aún no te has dado cuenta, aún no sabes lo que me importa cada minuto que paso contigo.

 

Mamá, ¡mamá! ¡Algo pasa! ¡Mamá, no me sueltes! ¡Mamá, por favor, no me sueltes! ¡No me dejes!. Mamá, tengo miedo, me está faltando el aire. Dime por favor que estás ahí fuera esperándome porque necesito saberlo. Necesito saber que esto no va a cambiar. Aún no estoy preparado para separarme de ti. Te necesito más, mucho más. Te voy a necesitar toda la vida.

El ser humano es la especie que más cuidados precisa nada más nacer, porque si al final del embarazo, el cerebro tuviera el tamaño suficiente como para tener un mínimo de autonomía, el parto sería físicamente inviable, ya que no habría espacio en la pelvis para producirse el nacimiento. Cuando un bebé nace se rompe el cordón umbilical, pero no el emocional. Este dura mucho tiempo, en realidad, toda la vida. El nacimiento es uno de los momentos más delicados en la vida de una madre y de un hijo, porque el modo en que comiencen los primeros instantes, las primeras horas, sentarán las bases de la relación entre ambos desde el exterior del útero.

Un bebé reconoce a su madre nada más nacer porque lleva 40 semanas con ella, lo que le permite identificarla. Sabe cómo huele, cómo habla, cómo es su tono de voz, puede percibir el estado emocional de su madre, sus ritmos, y sobre todo, la puede sentir, porque el tacto, el olfato y el oído, son los sentidos más desarrollados al nacimiento. Esto hace, que el bebé se sienta protegido a su lado, y encuentre la calma en su regazo, oliéndole, escuchando su respiración y los latidos de su corazón a pesar de los numerosos cambios que experimenta en cuestión de horas.

No es sólo el estrés por el esfuerzo del parto, o por tener que respirar y alimentarse sólo, sino los numerosos estímulos auditivos, táctiles, y sensitivos a todos los niveles, los que transmitirán al bebé un cambio drástico respecto a su entorno seguro durante 40 semanas. El único nexo entre sus vivencias anteriores y su “nuevo mundo”, es su madre.  Necesita aferrarse a ella con una conexión y un vínculo tan fuerte, que el mero hecho de no sentirla cerca, puedan hacer saltar todas sus alarmas internas. Podría definirse incluso como “fusión emocional

Durante aproximadamente 40 semanas fuera del útero materno, el bebé, tiene un “cordón emocional”, que le hace necesitar a su madre las 24 horas del día como si de un segundo embarazo se tratase. Es el tiempo que el bebé, tarda en percibir que él y su madre, son dos personas diferentes, y este es el motivo por el que hacia los 9 meses, se consolida el apego, lo que implica que puedan sentir “angustia de separación”.

En este periodo, el bebé, necesita de la presencia e incondicionalidad de su madre día y noche para sentirse arropado y protegido, y para poder desarrollarse emocionalmente sano. No se debería tratar de un capricho a expensas de un sistema económico ideado cuando aún no se tenía conocimiento de este hecho, si no de una necesidad real. Los bebés, necesitan a su madre, y es una agresión a su bienestar emocional, que estas se vean obligadas a incorporarse a sus obligaciones laborales antes de que su bebé, esté preparado para separarse de ellas.

Los bebés que son adoptados, acogidos, que el embarazo se realiza a través de una gestación subrogada o que van a estar atendidos por un hombre como cuidador principal,  “trasladarán” absolutamente toda su necesidad de vínculo con la figura maternante o primaria, sin resentirse especialmente por ello, siempre y cuando esté bien atendido y recogido a nivel emocional y afectivo.

¿Y dónde queda el padre en esta etapa? El padre es importante, pero la madre es necesaria. Esta es la gran diferencia. Durante el primer año de vida, los bebés, se vinculan tan sólo con una figura de referencia, que habitualmente suele ser la madre, y aunque reconocen al cuidador secundario, lo cierto es, que diferencian cuándo se encuentran con uno o con otro.

A partir de esa edad, los bebés empiezan a hacer extensivo el vínculo al resto de la familia, y a partir de los tres años aproximadamente, el niño habrá igualado las preferencias de ambos cuidadores, pasando a ser los dos, igual de importantes, a pesar de que aún separen los momentos en que prefieren estar con uno u otro.

Entender este proceso y respetarlo, es necesario para poder vivir esta primera etapa disfrutando, con entendimiento en la pareja y ofreciendo al bebé lo que más necesita.

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16 comentarios

  1. Qué bonita primera parte… Así es. Todo eso deben sentir si pudiéramos escucharlos. Eso nos explicaba la matrona en las clases de preparación al parto. Exactamente lo que tú tan bien nos has contado aquí… Cuando nacen nos necesitan todavía más. Como siempre, un grandísimo artículo. ¡Un abrazo!

  2. Me ha gustado muchísimo esta entrada. Con la primera parte me he emocionado, y con la segunda parte me parece que está muy bien explicado porqué la madre es necesaria.
    Es verdad, que en esta sociedad no se cuida la salud emocional de nuestros hijos; que haya madres que tengan que incorporarse a las 16 semanas de vida del hijo al trabajo es una locura. Y si tenemos en cuenta los horarios infinitos más todavía. Cuando la sociedad y todos entendamos que nuestros bebés nos necesitan, que invertir en que una madre cuide de su hijo es invertir en salud para ese niño; habremos dado un gran paso.
    Un saludo.

    1. Hola Maribel!!
      Qué palabras tan adecuadas!! Ojalá lea tu comentario mucha gente, porque cuanta más conciencia social se genere de la importancia de que un bebé pueda estar con su madre cuando más lo necesita, más cerca estaremos de conseguir que esto cambie. Gracias por aportar, un abrazo!!

  3. Que post tan bonito, me ha emocionado, las madres somos muy importantes, qué pena que cueste entender esto en muchos ámbitos, sobre todo el laboral; el apego es tan importante, formar un apego seguro sobre todo! Felicidades por esta entrada!
    Besos

  4. UY la de discusiones que tuve yo con todos porque nada más nacer solo querían cogerlo y si lo hacía yo me decían eso de “que se acostumbra” y yo solo quería cogerlo y salir de allí corriendo. Mil veces les dije que ahora mismo a quien necesitaba era a su madre, con quien se sentía seguro era con su madre y donde tenía que estar era en brazos de su madre. Se enfadaron, si, pero me d absolutamente igual.

    1. Hola Sra. Jumbo!!
      Lo has descrito de forma muy gráfica, porque esto es algo que le pasa a mucha gente. Aún hay mucha “cultura” de “ya te lo cojo yo para que puedas hacer cosas”, y muy poca de “ya te hago yo las cosas para que le puedas coger tú”, que sería lo más idóneo para el bebé. Un abrazo y gracias por compartir tu experiencia!!

  5. Completamente de acuerdo! en casi todo… porque entiendo que si es tan importante esa unión durante la gestación, entonces separar a un bebé de su madre al nacer porque se trata de una gestación subrogada es algo brutal para el niño, no??? porque si esa separación que antes hacían para pesar, vacunar, etc al bebé (q era solo temporal) causa estrés al niño, más estrés causará que esa separación sea siempre!! Además, es interesante ver estos nuevos estudios que ya dicen que somos capaces de modificar, durante el embarazo, la genética del bebé..
    http://www.agenciasinc.es/Noticias/Las-embarazadas-varian-la-genetica-de-su-futuro-hijo-incluso-si-el-ovulo-es-donado

    1. Hola!!
      Tal y como señalo en el artículo,
      “los bebés que son adoptados, acogidos, que el embarazo se realiza a través de una gestación subrogada o que van a estar atendidos por un hombre como cuidador principal,  “trasladarán” absolutamente toda su necesidad de vínculo con la figura maternante o primaria, sin resentirse especialmente por ello, siempre y cuando esté bien atendido y recogido a nivel emocional y afectivo”.

      Lo ideal es que una madre biológica sea responsiva y atienda de forma empática las necesidades físicas y emocionales de su bebé, pero hay casos en que no es posible. Lo importante es priorizar en la dedicación y atención al bebé. Cuando es su madre la que lo puede hacer, estupendo, pero si no es así, esta función puede hacerla otra persona que mime al bebé como se merece.

      Muchísimas gracias por pasarte por aquí y aportar, y por la referencia al artículo, un abrazo!!

  6. No se puede expresar mejor! Los niños necesitan la presencia constante de su madre sus primeros años de vida, a ver cuando se dan cuenta en este país y cambian las leyes. Incorporarte al trabajo y tener que dejar a tu bebé en una guardería con 16 semanas es una barbaridad. Yo he tenido la suerte de coger una excedencia para poder estar con él su primer año de vida. Me pongo mala cuando pienso en que el próximo curso tendrá que ir ya a la guardería y estaremos unas cuantas horas separados. Un beso enorme y felicidades por el post.

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