Cómo hacer para que ellos recojan sus juguetes

juguete puzzle-592785-690x455

“Estos días mis hijos están sin cole y tienen todos los juguetes por el suelo. Me paso el día ordenando y no veo el día en el que pueda andar por casa sin tropezarme con algo”.

Los niños aprenden lo que ven, principalmente en casa, pues para ellos somos modelos a seguir. De modo que pretender que recojan sus juguetes si no nos ven organizar nuestras cosas o si no les ayudamos, no es sencillo. Un error frecuente es vivir con la convicción de que nuestros hijos aprenderán a ordenar “por ciencia infusa”, y esperar que llegue ese momento mientras les vamos “solucionando la papeleta”.

Pero las cosas no suceden por “arte de magia”, y si lo vamos dejando, puede ocurrir que nuestro hijo pase de no saber qué es ordenar, a saberlo muy bien pero no querer hacerlo, lo cual es un gran riesgo que como padres es mejor no correr, pues acarreará más de un momento tenso.

Lo ideal es que nuestros hijos nos ayuden desde bien pequeños porque aprenderán por imitación y sin ser conscientes del hábito que les estamos transmitiendo. Con un año, pueden perfectamente contribuir a organizar la compra con nosotros. Es algo que nos llevará mayor tiempo al hacerlo en compañía, pero que merece la pena compartir. De hecho, es una de las actividades en las que nuestros hijos se sentirán útiles, y una edad a la que les encanta ayudar.

Este tipo de tareas, siempre que sea en compañía de sus padres, tienden a verlas como un juego y es un momento en que podemos aprovechar para generar aprendizaje. El hecho de sacar de la bolsa las latas de guisantes o los bricks de tomate, facilita la adquisición del lenguaje, la ampliación de vocabulario, así como, entender conceptos como grande pequeño o incluso los colores y los números.

Somos los padres los que debemos entender estos momentos como oportunidades de pasar tiempo con nuestros hijos y aprovecharlos para acompañarles con frases como: “¡mira qué lata tan grande!, son guisantes, ¿dónde los colocamos?” o “¡cuántas naranjas hemos comprado hoy!, “me ayudas y las vamos poniendo en el frutero a ver cuántas hay?”…

Por otra parte, existen cuentos que nos servirán de apoyo y nos ayudarán a explicar a nuestros hijos la importancia de recoger y ordenar nuestras cosas para luego poder encontrarlas de forma rápida y eficaz. El hecho de que el protagonista de una historia no encuentre su juguete favorito o su calcetín, es algo que los niños pueden interiorizar estupendamente desde pequeños, y puede ser una herramienta “recordatorio” que podamos utilizar para motivarles a recoger sus cosas. No es lo mismo decirle: “recoge tu habitación” que “¿te acuerdas como Naranjito no encontraba su pelota? Vamos a recoger bien para que no nos pase lo mismo a nosotros”. De esta forma, no se está utilizando una orden directa, que tiende a entenderse como invasiva, y se le está recordando la consecuencia directa de no haber guardado bien las cosas.

Además nuestros hijos pueden necesitar ayuda los primeros años. Esto no significa que debamos recoger todo nosotros, sino que conviene empezar “predicando con el ejemplo” para ir reduciendo de forma paulatina nuestra colaboración. Así pues, con un año, es conveniente explicarle y ayudarle en la tarea de recoger un juego antes de sacar otro porque, si se acostumbra a ello, lo verá como una norma lógica que irá interiorizando como propia, lo cual es positivo, tanto por orden como por espacio.

De este modo, se le puede decir: “¿quieres jugar a otra cosa? Vale, pues vamos a recoger los coches para tener más sitio y que no se nos pierdan, y luego, sacamos los puzles, ¿me ayudas?”. En este caso, es el niño el que ayuda a la madre. Con tres años, en cambio, se podría tratar de que sea la madre quien ayude al niño pudiendo ser: “¿quieres jugar con los puzles? Vale, hay que recoger primero los coches para tener todo bien, ¿te ayudo?”. Y con cuatro años o cinco años, los niños irían recogiendo con cierta autonomía, aunque con algo de supervisión, pero sin ser entendido como una tarea pesada, porque han aprendido y comprendido que el orden es necesario.

Es preferible invertir algo de tiempo mientras aún son pequeños, porque aprenden muy fácil este hábito que nos facilitará mucho las cosas a medida que vayan creciendo.

Y tú, ¿cómo le enseñas a recoger?, ¿lo compartes?

firma2

Te podría interesar.

1 comentario

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


*