¿Tu hijo quiere montarse en el columpio? Seguramente no…¿o sí?

Cuando un niño va a un parque, necesita hacer juego libre. Necesita dar rienda suelta a su imaginación, a su creatividad y dejarse llevar por lo que le pida el cuerpo en ese momento. Necesita improvisar, necesita evadirse, necesita desfogarse y desatar toda su rabia contenida, toda su frustración y también su alegría. Un niño que va al parque, necesita hacer su juego.

¿Por qué entonces estructuramos el juego de los niños?

Si nos quedásemos mirando la zona de los columpios una tarde, nos daríamos cuenta de que no todos los niños quieren jugar de la misma forma. A algunos les encanta columpiarse sentados encima. A otros les gusta columpiarse de pie, o incluso de rodillas. Otros prefieren empujar el columpio vacío, o con algún juguete…

Hay niños que disfrutan dando vueltas al columpio y dejándose llevar por él, y otros que prefieren usarlo como casa para hacer su juego simbólico, o incluso para saltar… Hay al menos ocho formas en las que se puede jugar con un columpio. Entonces, ¿por qué hay personas que sólo permiten jugar a los niños de una? Estamos limitando su capacidad de acción. Estamos cortando su juego libre, tan necesario y sano como reparador.

Hay padres respetuosos con el tipo de juego que hacen sus hijos en los columpios. Pero hay otros padres que en su estructura de adulto no conciben que se pueda jugar de forma alternativa. Esto puede desencadenar que un adulto se dirija a un niño que está empujando un columpio y le diga: “así no se juega” o “¿le dejas a este niño que se va a columpiar?”. Cómo negarse ante la demanda de un adulto… No es una petición entre iguales por lo que la mayoría de los niños, dejan de jugar y ceden el columpio al niño que se va a subir.

¿Por qué es más importante la sensación que se siente subido a un columpio que la que se siente al empujarlo?

Todas las experiencias valen, todas cuentan, todas son importantes. No hay una sensación ni una emoción que valga más que otra. Todas aportan y nos hacen crecer. Hay un momento para cada una de ellas y el tipo de juego que un niño desarrolla se orienta a la búsqueda de lo que le está haciendo falta.

Si ves a tu hijo jugando en un columpio, déjale su espacio. Observa cuál es su juego y si quieres pídele permiso para jugar con él, pero no le digas de qué forma tiene que jugar porque le estás dando una estructura que no necesita. Le estás dando tu estructura, le estás diciendo: “puedes disfrutar pero aquí, en este sitio y de esta forma”. Deja que sea él quien busque y construya.

Queremos ayudar a los niños a que sepan pensar, a que sean creativos, imaginativos, autónomos, fuertes… y parte de ese aprendizaje tiene lugar en el parque. No todos los niños tiene las mismas cualidades ni por ello les queremos menos, pero hay que darles los apoyos adecuados que les permitan ser la mejor versión de sí mismos. Deja que fluya, que se reinvente. Dale la oportunidad de conocer, de activar mecanismos y de jugar a lo que necesita en cada momento. Le estarás dando mucho.

¿Cómo puedo saber a qué necesita jugar?

Si está en el parque y empieza a trepar por el tobogán, es porque necesita hacerlo, porque quiere medir y mejorar su habilidad. Si está jugando a deslizarse es porque está buscando sus propios límites en su equilibrio. Siempre que no haya un peligro inminente o riesgo de hacer o hacerse daño, deja que experimente.

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4 comentarios

  1. Mi hija era feliz abriendo el armario de los Tuppers y sacándolos todos y acomodándolos como edificios, casitas, coches,… En el parque lo que más le gustaba era la balsa de arena, en fin,… Libertad, por favor!!!

  2. Mi hijo mayor (7) juega a subir a sitios imposibles, y bueno, más de una vez la cosa se tuerce… yo ya prefiero no mirar! La pequeña (3) es mucho más precavida, y le encanta que le empuje en el columpio cosa que a mí me aburre un montón! pero ya está enseñadita y se da solita, de pie le gusta más, pero hay días que solo quiere empujarlo con su peluche o un palo encima. A mí me gusta sentarme a mirar la verdad. comodona ?? Cansada, cansada cuando llega la hora de ir al parque, que el día comienza muy temprano!

    http://mykitschworld.blogspot.com.es

    1. ¡Hola Itziar!

      El cansancio condiciona la interacción con nuestros hijos, pero aún en esos momentos hay cosas que se pueden hacer. Siempre es mejor decirles “necesito sentarme 5 minutos porque estoy cansada” a que piensen que te aburres jugando con ellos. ¡Muchas gracias por tu visita y tu comentario!

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