10 indispensables para hacer la compra con niños y sobrevivir

Ir de compras con un niño puede tener momentos de resolución difícil. Los niños ven estanterías llenas con paquetes y bolsas de colores y a sus padres metiendo en el carro productos aparentemente aleatorios. Y pueden querer contribuir. La colaboración y la ayuda es buena y se agradece, pero es posible que llegue un momento en el que empiecen a pedir un producto que hayamos decidido no comprar.

Esos con envoltorio pensado para llamar la atención, con dibujos que a los niños les encantan, con aditivos y saborizantes varios y con un precio “estupendo”. Así que nos encontramos con un niño que nos dice: “quiero comprar eso” y le decimos que no. Y él insiste, insiste e insiste… ¿Qué haces?

¿Cómo reaccionas?

Tu forma de reaccionar condiciona el desenlace. Si eres de las personas que se mantiene en su postura, tu hijo entenderá que no hay nada que pueda hacer para modificar tu respuesta. Puede volverlo a preguntar si es algo que le suscita mucho interés o puede claudicar sintiendo más o menos tristeza, más o menos frustración.

Si tienes tendencia a decir que no, pero acaba siendo un si tras insistir varias veces, tu hijo entenderá que el mecanismo para conseguir algo en el supermercado, es pedirlo de forma repetida hasta que “suene el sí”. Los niños que utilizan este tipo de funcionamiento, no suelen medir la intensidad de la petición ni el número de veces que lo hacen.

Esto puede derivar en niños que adoptan la postura de “disco rallado” o que cuando no consiguen lo que quieren utilizando la forma habitual, no entiendan el motivo y pueda derivar en una rabieta como forma de liberar la frustración. Sería el “síndrome del pescador frustrado”, que no sabe cuándo ni cuánto va a pescar.

¿Cómo hacer?

1/ Enseñar a valorar las cosas

La edad de los niños no es lo más importante a la hora de inculcarles el valor de las cosas. Lo que cuestan y lo que se deben valorar es algo que se puede ir transmitiendo desde que tienen prácticamente uno o dos años. Si les explicamos que el motivo de nuestras ausencias de casa para ir a trabajar, tienen su origen en el gasto familiar, asociarán que cuanto más gastemos, más tiempo deben pasar fuera de casa Papá y Mamá. Entenderán que debe haber un equilibrio entre lo que se gana y lo que se gasta y qué conseguir dinero requiere un esfuerzo al que hay que darle el valor que merece.

2/ Consumo responsable

Hablar con los niños abiertamente sobre nociones básicas de economía y de gestión del hogar no sólo les ayudará con los conceptos matemáticos y con su nivel de autonomía y comprensión del funcionamiento del mercado. Hablar con ellos de este tema, posibilita una labor de concienciación y de entendimiento.

3/ Ceñirse a la lista de la compra

Anticiparse y organizar las compras con ellos, ayuda a los niños a entender por qué es importante planificar. Les enseña que es una de las formas de ahorrar y de comprar lo que realmente se necesita al tiempo que se familiarizan con las letras o practican la escritura.

4/ Negocia

Incluir algún producto de última hora en el propio supermercado, es algo habitual hasta entre personas que planifican. Hablarlo previamente y explicarle que es algo que puede suceder, ayudará a que entienda que puede ocurrir que haya algún producto que no sea de necesidad inmediata pero que es interesante comprarlo, como es el caso de las ofertas.

5/ Permítele que incluya en la lista de la compra un par de productos

Acuerda con tu hijo algún producto que considere que debemos tener en casa. Escúchale y déjale incluirlo -siempre y cuando consideres que es beneficioso, y si no es así sugiere algún cambio-. Explícale que esa es su elección y que está forma de proceder, evitará conflictos y malentendidos innecesarios en la “zona cero”.

6/ Dale responsabilidades

Hazle sentir importante, déjale que sea tu hijo quien lleve la lista de la compra que habéis confeccionado juntos. Le hará sentir responsable y le ayudará a saber que confías en él. Dale autonomía. Anímale para que participe y sea él quien meta los productos en el carro, que no sea un observador al que “llevan y traen” si no alguien que aporta.

7/ Reconduce

Si en el proceso de compra comienza a pedirte un producto que no habéis acordado de forma previa, propón cambiarlo por uno de los que había incluido o dejarlo para la siguiente lista de la compra. Si estas opciones no le parecen válidas, recuérdale lo que habéis hablado sobre la importancia de hacer un consumo responsable, y de las posibilidades de ahorro, de ocio o incluso vacacional que hay haciéndolo así. Hazle partícipe del sistema.

8/ Refuerza

Tus palabras y tu percepción son importantes para él. Piensa que con ellas puedes nutrir. Hazle saber que estas orgullosa de lo responsable que es, de lo que aporta y de la ayuda que ofrece.

9/ Ayuda para pagar

Que se familiarice con las monedas o con el uso de la tarjeta es positivo para que vea lo que cuestan las cosas, para que vea su valor. Darle a un niño una cartera llena de monedas y tener que vaciarla para pagar una compra, hace un efecto visual muy gráfico que les deja una enseñanza de vacío al “irse el dinero”. Es una experiencia que les hace ser conscientes -dentro de su edad- del gasto.

10/ Guardar

El proceso de compra empieza y finaliza en casa. El supermercado es el medio para lograrlo pero guardar y recoger las compras puede ser una actividad en la que participen disfrutando siendo conscientes de lo que se ha comprado, al tiempo que colaboramos en las tareas familiares cotidianas.

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2 comentarios

  1. Me encantaaaa! Y lo mejor es que no se si es que lo ha leido en alguna parte o si lo hace de formanatural, pero el papa de Chloe aplica estas cosas cuando va a hacer la compra con chloe. Escribe el porque ella aun no sabe(claro) pero los productos los deciden juntos y ella se encarga de ponerlo en el carro!! Me alegra ver que el papi tiene iniciativas tan buenas y van a la par contigo!!😉 Jejeje besitos!!!

    1. ¡Qué bueno Ainara!
      Hay muchas personas que tienen tanto instinto maternal que la educación emocional les sale de forma natural, casi por sentido común. De todos modos, viene bien recordarlo y ratificarse de que se hace correctamente, ¿verdad? ¡Un abrazo y gracias por la visita!

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