¿Qué es la educación emocional?

educacion emocional

El concepto o definición de educación emocional va ligado al de inteligencia emocional, ya que para que una persona sea emocionalmente inteligente y resolutiva, es preciso que haya recibido una educación emocional.

Hace unos años era frecuente asociar la inteligencia exclusivamente a la capacidad cognitiva o de memorización del individuo, pasando por alto, numerosas variables como las emociones. Actualmente se sabe que las emociones son al cerebro, lo que la gasolina a un motor, por lo que se puede afirmar que las emociones son las responsables del éxito personal, así como de la felicidad de las personas.

Se puede tener una gran capacidad memorística, pero si no somos capaces de identificar y gestionar las emociones que sentimos cuando tenemos que plasmar en un papel nuestros conocimientos, o cuando tenemos que ponerlos en práctica, y la vergüenza o la inseguridad son las “dueñas” de nuestros actos, de poco servirá tener una capacidad cognitiva elevada, si no podemos utilizarla ni aprovecharla de forma exitosa.

Sin emoción no hay aprendizaje

Sin embargo, puede haber personas que sin tener grandes recursos cognitivos, hayan aprendido a gestionar sus emociones de forma adecuada, y sean resolutivos porque saben identificar sus puntos débiles y superarse y saben disfrutar de sus puntos fuertes. Sin emoción no hay aprendizaje, por lo que la inteligencia emocional, es imprescindible para que el desarrollo de la inteligencia cognitiva sea pleno, tanto es así que podríamos hablar de una única inteligencia, suma de ambas, pero siempre condicionadas y relacionadas entre si.

Una persona con inteligencia emocional es capaz de reconocer sus propias emociones y entender cómo se siente, evitando así actuar desde el impulso, y dando una respuesta “ética, estética y funcional”. Entender que una emoción conlleva una acción, permite clarificar que bajo una emoción descontrolada, hay una acción descontrolada, y por tanto poco adecuada. Posibilitar una correcta identificación y gestión de las emociones, favorecerá que nuestras propias respuestas ante las emociones que sentimos, nos permitan vivir en un mayor equilibrio y bienestar emocional.risa

Empatizar con las emociones de los demás nos permitirá una mejora en las relaciones interpersonales, proyectándose a diversos contextos como el social, el laboral e incluso el personal.

Identificar las emociones nos dará más equilibrio emocional

La educación emocional consiste en enseñar a identificar las emociones, tanto las propias como las ajenas, y en ayudar para que estas se gestionen y se elaboren de forma adecuada para el bienestar emocional. Para ello, la educación emocional, tal y como señala el catedrático Rafael Bisquerra, persigue el desarrollo de las habilidades emocionales, entendiendo estás como una suma de “conciencia emocional, regulación emocional, autonomía emocional, competencia social y competencias para la vida y el bienestar”.

Para ello, es conveniente crear un clima con un entorno favorable y ofrecer mediante herramientas psicopedagógicas, estímulos y estrategias que permitan a la persona desarrollar recursos internos y habilidades que le faciliten y le den la oportunidad de resolver de forma positiva las situaciones cotidianas, de forma que repercutan satisfactoriamente en su bienestar emocional.

 

¿Qué son las emociones?

Las emociones son la respuesta inconsciente que genera nuestra mente ante un estímulo, y que provoca una respuesta física y psicológica en nuestro organismo. Cómo nos sentimos ante una situación determinada como por ejemplo hablar en público o sentir que una persona nos acosa, pueden provocar en nosotros emociones como vergüenza o miedo.

Podría hablarse de un proceso acción – reacción, en el que ante un hecho en concreto, nuestro cerebro “organiza” y “prepara” una o varias emociones para dar una respuesta acorde a lo que hemos percibido y actuar en consecuencia.

¿Por qué sentimos emociones?

Las emociones son un modo de adaptarnos a las situaciones, buscando la mejor solución para nuestro bienestar. Una emoción, como el miedo, puede generar en unas personas la necesidad de correr y pedir ayuda, y en otras, puede suponer una parálisis física momentánea, siendo ambas respuestas una forma diferente de reaccionar ante una misma situación, y un modo gráfico de visualizar que el modo en que se gestionan las emociones, puede condicionar el salir airosos y fortalecidos o no.educacion emocional2

Es importante entrenar nuestra respuesta emocional y aprender a gestionar de forma adecuada las emociones, ya que pueden condicionar nuestra reacción, en la manera en que nos situamos en el mundo y en las relaciones sociales, así como, repercutir en nuestra autoestima y autoconcepto, y por tanto, en nuestros bienestar emocional.

¿Cómo educar en educación emocional?

Para poder educar a nuestros hijos de forma que cuidemos su bienestar emocional y que podamos ayudarles a desarrollar su inteligencia emocional de forma positiva, es necesario que primero realicemos un trabajo personal como padres, ya que difícilmente podemos enseñar a identificar emociones, si nosotros tenemos dificultades en reconocerlas, y con mayor dificultad podremos transmitirles cómo gestionar sus emociones de forma adecuada, si nosotros no somos capaces de hacerlo.

Ofrecer a nuestros hijos una educación emocional, implica ser conscientes de que cada pequeño detalle cuenta, de que es necesario respetar a nuestros hijos en sus gustos y preferencias, y de que nuestra labor como padres pasa por marcar los límites sin gritar, sin castigar, que vamos a pensar alternativas para la situación concreta, que no hay dos personas ni dos momentos iguales, que estamos dispuestos a escuchar, a entender, a respetar el proceso personal y a aceptar que les enseñarás a vivir, pero no vivirán tu vida, a quererles con sus defectos y sus virtudes y a mostrarles apoyo y amor incondicional.

¿Por qué la educación emocional? ¿Por qué la educación emocional para nuestros hijos?

Ofrecer educación emocional a nuestros hijos, es una forma de enseñarles a ser felices para toda la vida, a valorar las pequeñas cosas, a ofrecerles herramientas y recursos personales que les permitan salir airosos de las situaciones delicadas.

Enseñarles y vivir con educación emocional, es un modo de ayudarles a desarrollar mecanismos y recursos internos que les permitirán “leer”, interpretar la vida y relacionarse de una manera positiva y que les enseñará a caerse con estilo y a levantarse fortalecidos, a disfrutar de la vida sin pisar, entendiendo el disfrute en los pequeños detalles que hacen la vida grande.

Educar en inteligencia emocional es una forma de hacerles fuertes, resilientes  de enseñarles a que les afecte lo importante, a decidir de forma adecuada para su bienestar, a ser reflexivos y abandonar las respuestas por impulso, a saber dar y recibir, a saber ganar y perder, a ser humildes, a no sentir envidia, a sacar mayor rendimiento a la capacidad cognitiva, a ser empáticos y respetuosos, a saber querer y ser querido, a valorar lo personal y no tanto lo material, y en definitiva, a tener la llave para vivir una vida feliz.

 

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