¡Qué viene el lobo!

policia-690x455

Hoy ha sido una mañana acelerada. Me he dormido, la leche del desayuno se ha esparcido por la mesa, mi hijo ha tenido que hacer una visita de urgencia al baño cuando deberíamos estar de camino al cole, y una entrada triunfal en el ascensor con tropezón incluido y a medio peinar. Al llegar al coche, mi hijo estaba “juguetón” y no quería subir a la silla para atarse en cinturón. Mientras valoraba las opciones de cómo hacerlo, un coche de policía ha parado en el semáforo, quedándose a nuestra altura y me ha salido un: “¡corre, sube y átate el cinturón que nos multan!”.

Hay situaciones límite, en las que algunos padres recurrimos a un recurso rápido para resolver la situación de forma eficaz. Esto puede darse con diversas profesiones como policías, profesores o incluso médicos en un determinado momento. Es un discurso aprendido, al que no solemos dar importancia y que tiende a funcionar cuando incluimos figuras de autoridad.

Resulta curioso y contradictorio a la vez, que un padre intente que su hijo tome a la fuerza un jarabe que no le gusta alegando que “lo ha recetado el médico” y luego pretenda que no llore cuando vaya a su consulta. Como lo es, que le amenacemos con que la policía le puede multar y detener, y luego, pretendamos que si se pierde o necesita ayuda tenga confianza para recurrir a ella.

Debemos transmitir mensajes claros a nuestros hijos, pero también tranquilizadores y con sentido común. Es correcto decirles que hay que tener cuidado con los desconocidos, pero no es adecuado infundir un miedo innecesario por unas figuras que en principio tienen una función de ayuda. Nuestros hijos, especialmente a edades tempranas, creen en nuestra palabra sin cuestionarla por lo que todo lo que les decimos, va dejando huella en forma de “granitos de arena” que irán formando su personalidad.

Darles información contradictoria alimentará miedos e inseguridades que no es conveniente fomentar si queremos que nuestros hijos crezcan tranquilos y sin altibajos emocionales. Debemos ser congruentes y prestar especial atención a las críticas que se realizan en su presencia tales como: “este médico es un matasanos”, “este profesor no tiene ni idea” o “este policía se salta las normas cuando le interesa”.

Mostrar a nuestros hijos el valor de la integridad, la confianza profesional y el respeto hacia las personas, es algo que debemos inculcar desde casa para que aprendan a no culpabilizar a otros de sus propias acciones y no justifiquen sus propios errores con un “es que me tiene manía”. Es necesario que les mostremos el camino correcto, porque a medida que maduren, la vida les irá enseñando la dualidad y de este modo, siempre sabrán cuál es la forma adecuada de hacer las cosas.

 

 

firma2

Te podría interesar.

9 comentarios

  1. Hola!!!!!
    Pues yo he pensado muchas veces en esto, especialmente cuando estoy en alguna tienda de ropa o de objetos que se pueden romper y hay niños que están inquietos(lógico, son niños) y las mamis, en vez de explicar que tiene que estar quietos para no molestar, romper cosas o lo que sean siempre señalan a alguna dependienta y les dicen que les va a reñir la chica, yo creo que hay por ahí una generación traumatizada con las dependientas,jejeje.
    Y es tan cierto lo que dices, nos contradecimos continuamente.
    Un besito.

  2. Totalmente de acuerdo!! No sé por qué nos sale ese recurso de amenazarlos con esas cosas cuando queremos que nos obedezcan. Yo lo observé hace tiempo en una niña con la que trabajaba y se me quedó tan metido en la cabeza el pavor que le daba la policía que me prometí a mí misma no usar ese recurso con mis hijos y de momento lo voy cumpliendo.
    Luego que no nos extrañe que se hagan líos los pobres!

    1. Hola!!
      Es un pena que aún se utilice el recurso del miedo y del chantaje emocional para observar cambios en las conductas de nuestros hijos. Hay recursos más válidos y saludables como hablar desde el afecto. Quiero pensar, que está teniendo lugar un cambio en la conciencia social sobre el modo en que tratamos a nuestros hijos. Un saludo y gracias por tu comentario!!

  3. Es verdad. La gente siempre diciendo. Que te lleva la policía detenido!!!! Luego cuando se pierda el niño no pensaran que se habrá acercado a un policía a pedir ayuda.

  4. Hola Sara!!
    A veces hablamos sin pensar en las consecuencias de nuestras palabras. Pero mucha veces, es suficiente con una pequeña reflexión como esta para cambiar el modo en que nos dirigimos a nuestros hijos. Un saludo y gracias por tu comentario!!

  5. Uysss yo tengo una amiga que siempre amenaza a su hijo con que si no hace esto, viene el médico, si no se porta bien, lo lleva al medico y claro, que pasa? Que ese niño tiene auténtico pánico al medico. Yo siempre les digo que no usen ningún tipo de autoridad o persona para asustar a los niños, un error muy frecuente es asustarlos con que viene la policía. Si mañan tu hijo se pierde o tiene un problema y ve a un policía, quisiéramos que vaya hacia el y le pida ayuda, pero como va a hacer eso si les decimos que son malos y se los llevan?

  6. Hola Sra. Jumbo!!
    Qué bien lo has expresado con el caso de tu amiga. Deberíamos de enseñar a nuestros hijos a respetar a las figuras de autoridad, entendiendo que también se les puede pedir ayuda. Si les transmitimos un mensaje contradictorio con este tema, puede suceder lo que comentas, que les surjan miedos e inseguridades. Gracias por pasarte, un saludo!!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


*