Se mancha mientras juega ¿Qué hago?

sucio mancha

Domingo a la tarde y soleado. Hemos comido con la familia, y después nos acercamos al parque más lleno de todos, y no es precisamente porque tiene unos columpios última generación, sino porque tiene dos requisitos que para un día como hoy, nos han parecido interesantes: tiene cafetería con terraza y una tienda de chucherías.

Así que llegamos y nos instalamos. Esto es, adultos tomando algo, y niños bolsa grande de gominolas en mano. Y todos muy contentos. Pero la tarde va avanzando, los niños se van cansando porque el nivel de actividad ha sido alto y comienzan a surgir los conflictos. Con lo cual, el “equipo de gobierno” valora conveniente un acercamiento “al frente” para poder intervenir con precisión.

Los cuatro primos están jugando; los dos mayores dando saltos en el puente como si no hubiera un mañana, y los dos más pequeños haciendo “comiditas” en el jardín. Esto es genial, porque además de estar pasándoselo estupendamente y de estimular cuerpo y mente, tenemos unos pantalones con dos lamparones verde hierba que nos llevará con suerte dos horas de frota que te frota. Y eso suponiendo que se quite. Así que, la abuela, que sabe lo que conllevan esos pantalones dice aquello de: “¡Cómo os vais a poner!, ¡salid de ahí!”

Debemos tener en cuenta que el juego siempre implica aprendizaje. Lo que se siente mientras se juega, puede dar lugar a un sinfín de emociones, y lo que es más importante; todo lo que un niño siente y aprende en el juego, es capaz de trasladarlo al resto de facetas de su vida. Por lo que, un niño que ha aprendido y ha practicado a través del juego a superar, por ejemplo, la vergüenza, será un niño más capaz de gestionar esa emoción cuando la sienta en otro momento, pues la reconoce y sabe qué hacer. Lo mismo ocurrirá con la alegría y el resto de emociones, en las que un niño con una alegría repentina porque vienen sus primos a jugar a casa, puede “no controlar” esa emoción, volverse “impulsiva” y no pare quieto de un lado a otro porque la espera le resulta eterna. Pero si conoce esa emoción porque la ha practicado jugando al escondite, donde, a pesar de las ganas de salir corriendo, hay que esperar el momento adecuado para hacerlo, tendrá más recursos para saber esperar de forma paciente.

En el juego, las emociones se viven de forma intensa, por lo que, facilita el aprendizaje para poder elaborarlas, entenderlas y actuar de forma adecuada. También se practica la elaboración de estrategias, el lenguaje, la comunicación no verbal, la psicomotricidad fina y gruesa, la coordinación óculo motriz y un sinfín de cosas que el niño necesita para desarrollarse correctamente. Por tanto, debemos de valorar si cuando están jugando, preferimos que estén centrados con todos sus sentidos en el aprendizaje, o que dediquen algún recurso a vigilar que no se deteriore la ropa que llevan puesta. Aquí tenemos dos opciones de respuesta: dejar que continúen el juego o hacer un “parón” para proponerles un cambio de escenario para que la ropa permanezca “a salvo”. La opción de sumarnos a la iniciativa de la abuela no es la más adecuada porque se interrumpiría el juego, por lo que es preferible descartarla.

Otras estrategias recomendables podrían ser: anticiparnos antes de que se pongan a jugar en la hierba, proponiéndoles un espacio en el que se vayan a manchar menos, llevar unos pantalones “guerrilleros” o alguna manta para poner debajo. Lo que no debemos permitir en ningún caso, es que dejen de jugar, y sobre todo, no dejar que nuestro hijo piense que los pantalones nos importan más que él, que es con toda probabilidad lo que entenderá si montamos en cólera por una mancha que evidentemente a él no le preocupa en absoluto.

En cualquier caso, hay veces en las que es inevitable que se manchen y que lo deben hacer. No conozco a ningún niño que sea capaz de jugar a las canicas arrodillado en el suelo sin marcar esta zona del pantalón. Hay cosas que debemos de permitir sencillamente porque poniendo en una balanza la salud emocional de nuestros hijos o la de un pantalón, el pantalón no tiene nada que hacer.

 

 

firma2

Te podría interesar.

2 comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


*