Mi hijo y el jarabe. ¿Puede ser más fácil?

No me encuentro bien y he ido al médico con mi Mamá. Me duele la garganta y el pediatra ha dicho que tengo que tomar un sobre con agua. Un sobre con unos polvos asquerosos. Bueno, eso no me lo ha dicho. Me ha dicho que son bastante ricos pero yo no me los quiero tomar. Huelen mal y son como “gordos”. No me los voy a tomar.

¡Joo! ¡Viene mi madre con la pócima en la mano! ¡Qué asco! Pues dirá lo que quiera, pero no me la voy a tomar. Me da mucho asco. ¡Me voy a tapar la boca y ya está!

Seguir leyendo

¡Qué viene el lobo!

Hoy ha sido una mañana acelerada. Me he dormido, la leche del desayuno se ha esparcido por la mesa, mi hijo ha tenido que hacer una visita de urgencia al baño cuando deberíamos estar de camino al cole, y una entrada triunfal en el ascensor con tropezón incluido y a medio peinar. Al llegar al coche, mi hijo estaba “juguetón” y no quería subir a la silla para atarse en cinturón. Mientras valoraba las opciones de cómo hacerlo, un coche de policía ha parado en el semáforo, quedándose a nuestra altura y me ha salido un: “¡corre, sube y átate el cinturón que nos multan!”.

Seguir leyendo