Mi hijo y el jarabe. ¿Puede ser más fácil?

No me encuentro bien y he ido al médico con mi Mamá. Me duele la garganta y el pediatra ha dicho que tengo que tomar un sobre con agua. Un sobre con unos polvos asquerosos. Bueno, eso no me lo ha dicho. Me ha dicho que son bastante ricos pero yo no me los quiero tomar. Huelen mal y son como “gordos”. No me los voy a tomar.

¡Joo! ¡Viene mi madre con la pócima en la mano! ¡Qué asco! Pues dirá lo que quiera, pero no me la voy a tomar. Me da mucho asco. ¡Me voy a tapar la boca y ya está!

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